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Centenares de objetos misteriosos plantean preguntas a la ciencia
efe.es
Unos 500 objetos de todo el planeta, muchos procedentes de Latinoamérica, forman parte en Viena de la exposición "El mundo de lo inexplicable", que reúne piezas milenarias cuyo origen o función son un misterio para la ciencia.
Una especie de laberinto subterráneo, en las bóvedas del Convento de los Padres Escoceses (Schottenstift) donde se halla el museo Vienna Art Center, atraerá hasta el próximo 23 de septiembre, en el casco antiguo de esta capital, a todos aquellos que se interesen por los misterios de la historia. La mayoría de esos objetos arqueológicos se muestran por primera vez al público y provienen de los cinco continentes y de países como Ecuador, México, Colombia, Bolivia, EEUU, Alaska, Alemania, Mongolia, Ucrania, Japón o Sierra Leona, concedidos en préstamo por museos de esos países o coleccionistas privados.
"Mi objetivo fue posibilitar una exhibición nunca vista en el mundo, que por primera vez reúna cientos de descubrimientos arqueológicos misteriosos del globo entero", explicó hoy en rueda de prensa Klaus Dona, uno de los organizadores de la muestra.
La característica común de las curiosas piezas consiste en que todas presentan aspectos que hasta ahora la ciencia no ha podido esclarecer: o bien se desconoce su significado y uso, o no se sabe cómo pudieron fabricarse, o es imposible atribuirlos a una fecha o cultura determinada, o plantean otro tipo de preguntas.
Por eso, fueron "dejadas de lado" por los científicos y costó años reunirlas con el fin de presentarlas juntas en esta exhibición, cuyo título completo es "Misterios no resueltos. El mundo de lo inexplicable". Así, por ejemplo, la coleccionista holandesa Joky van Dieten Maasland cedió los seis misteriosos cráneos de cristal, piedras preciosas y cuarzo provenientes de grupos indígenas del Perú, Ucrania, Mongolia, Brasil y Guatemala.
Al estudiarlos con tecnologías modernas, lo único que pudo averiguar el experto Rudolf Distelberger, director de la Cámara del Tesoro del Museo de Historia del Arte de Viena, es que fueron esculpidos a mano hace unos 500 años.
Entre las numerosas y antiquísimas (de entre 2.400 y 5.500 años) piezas del Ecuador se destaca una pequeña pirámide, de 21 centímetros de altura, una base de 24 centímetros de ancho y un ojo en la cúspide que sorprendió a los científicos cuando descubrieron que bajo rayos ultravioleta -a la que se somete en la muestra- el ojo y las fugas de los ladrillos emiten una luz extraña.
El público descubre además que la imagen le resulta conocida, pues se trata de un antiguo símbolo masónico y aparece también en los billetes de dólares estadounidenses.
Otros ejemplos son las huellas de seres humanos y manos petrificadas que datan de hace más de 65 millones de años, cuando según la teoría de la evolución aún no existía el ser humano.
Una máscara del Ecuador (de la colección Villamar) que tiene un "tercer ojo" enmarcado en un triángulo o, del mismo país, una placa metálica con símbolos abstractos que según un experto de la Universidad de Calcuta podrían ser "letras" de origen brahmán, plantean la posibilidad de que los pueblos asiáticos y alpinos estuviesen conectados hace miles de años.
También se muestra el modelo de una gran "bombilla" de luz construida según un relieve del antiguo Egipto que, para sorpresa de los científicos, no sólo funciona, sino que la luz que emana es negra. Aunque en torno a muchas de estas incógnitas existe ya una amplia literatura que ofrece soluciones especulativas, los organizadores de la exposición optaron por no pronunciarse a favor de ninguna teoría y presentar tan sólo los objetos.
"El carácter de esta exposición es realmente una especie de estreno mundial, pues a diferencia de la mayoría de las muestras que suelen instruir o informar al visitante, aquí lo que pedimos es que el público intente instruirnos a nosotros", explicó por su parte Willibald Katzinger, director del "Museo Nordico" de la ciudad austriaca de Linz.
"Aquí planteamos las preguntas e invitamos al público y a los científicos que quieran hacerlo a que mediten sobre posibles respuestas y nos las transmitan", añadió.





