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El ministro de educación de Francia impulsa un proyecto para el estudio de las religiones en los centros de enseñanza

education.gouv.fr

"Si se quiere comprender la sociedad en la cual vivimos, es necesario enseñar las religiones en la escuela", afirmaban en marzo de este año el filósofo Régis Debray y el ministro francés de educación Jack Lang. "No se pueden comprender las civilizaciones sin conocer sus religiones. No se trata de transmitir convicciones religiosas en el marco de las escuelas, sino de evitar el estallido de la violencia y el fanatismo, que puede acompañar la diversidad, en un país de inmigración"

El ministro de educación de Francia impulsa un proyecto para el estudio de las religiones en los centros de enseñanza

Comentario del Portal de Filosofía
Es grato comprobar que en una época como la actual, de grandes convulsiones, enfrentamientos y fanatismos, haya iniciativas como la que comentamos, para intentar "conocer" aspectos de otros pueblos; en este caso, el fenómeno religioso.
Debemos recordar que el "conocimiento" es la base para la comprensión y aceptación. Esto no implica que debamos renunciar a nuestras creencias; pero sí aceptar que existen otras, tan válidas como las nuestras. Ese conocimiento, además, nos ayudará a una mejor convivencia con seres humanos procedentes de otras culturas, y con los que cada día más hemos de convivir, debido al fenómeno imparable de la inmigración.
¿Qué nos impide ver el lado positivo y constructivo de una mayor riqueza cultural?

Una serie de entrevistas realizadas a escolares entre 6 y 10 años de un suburbio parisiense sobre temas religiosos constata un preocupante nivel de desinformación acerca de otras religiones. Esto se da en Francia, como en otros países europeos, en que se han asentado millones de inmigrantes, de muy diversa procedencia y culturas; y el fenómeno no decrece.

He aquí algunas de las respuestas dadas por niños de distinta procedencia, cultura y religión. ¿Qué religiones conoces? "El cristianismo, el budismo, la religión musulmana, los protestantes, los judíos." A veces tienen nociones más exactas de religiones de hace dos milenios que de religiones vivas, practicadas quizás por sus propios vecinos: Así saben, por ejemplo, que "los griegos y también los romanos creían en varios dioses; Zeus era el más poderoso y Ares, el dios de la guerra." Sin embargo, afirman, por ejemplo, que "los paquistaníes adoran a la vaca..." Una pequeña muchacha peinada a lo "afro" dice que "las iglesias, cuando son grandes, la gente acude ahí para beber la sangre de Dios". "Dan también un pequeño bocadillo, como una patata frita, pero que es muy blanco", agrega rápidamente otro niño. En cambio no reaccionan cuando se les pregunta por la sinagoga... ¿Qué saben de los símbolos religiosos? "Para los cristianos es la cruz, porque se colgaba a Jesucristo arriba con espinas", dice un pequeño. "Para los musulmanes es la luna, pero no cuando está llena, y para los judíos, es la estrella amarilla." ¿Tienen algún día dedicado a la oración? "Sí; para los cristianos es el domingo, para los musulmanes, el viernes y para los judíos,... debe ser el sábado, porque es cuando el farmacéutico del barrio, que es judío, cierra." "En vuestra opinión, ¿qué es Dios? Un alumno sagaz aporta una precisión previa: "Los judíos creen en un único dios, mientras que los cristianos creen en varios dioses: Dios Padre ...", y se queda dudando. "¿Cristo?", aventura otro. "Tienen también otros dioses, como la Virgen", añade Lucas, de 9 años. "Dios es el amo de toda la Tierra, de todos los católicos y ... de los judíos, creo", afirma prudentemente Louise, de 8 años. "Es grande, con una barba y cabellos blancos", prosigue Bilal. "No es humano", precisa Mouzarah. "Tiene una aureola sobre la cabeza, redonda y llena de sabiduría", añade Matilde. ¿Qué saben del alma? "El alma es lo que nos hace vivir", explica Rachid. "Es una fuerza invisible, que no existe", dice Thomas. "Cuando uno muere, el alma sale: es uno mismo pero en "fantasma", dice Louise, 8 años. "Si uno fue malo, va al infierno. Si uno fue bueno, va al paraíso, y se le pone una aureola, como a Jesucristo. Pero la gente que no tiene religión, cuando muere, permanece en su tumba, puesto que no creen en Dios. "Tanto peor para ellos; si no creen en Dios, van directamente al infierno", afirma Saba. Con 10 años frecuenta la escuela coránica, sus padres son practicantes y leen el Corán. ¿Qué es el Paraíso? "Ahí se tiene todo lo que se quiera", dice Kevin, 6 años. "Se está como los ángeles; se es libre y feliz, junto a Dios", dice Henri, que sigue cursos de catecismo. La pequeña muchacha de trenza a lo "afro" pregunta "¿Es bonito el paraíso? ¿ Es verano ahí?" "¿Por qué dices eso?", interroga Francoise. "No hay nada semejante al paraíso", dice con despecho.

Aprovechando las propuestas del filósofo Régis Debray, y la necesidad de un entendimiento mutuo entre las distintas culturas, Jack Lang anunciaba inmediatamente medidas en el marco del sistema educativo. Los profesores deberán sistemáticamente integrar la enseñanza de las religiones en sus clases. Además, va a ser creado un Instituto Europeo en Ciencias de las Religiones en París, bajo la supervisión de la Escuela de Estudios Superiores (Ecole de Hautes Etudes) para que tenga el nivel requerido.

No se trata de un hecho puntual y anecdótico sino que corresponde a decisiones ya tomadas en noviembre del 2001 (ver
www.education.gouv.fr/discours/2002/religion.htm: "Decisiones del Ministro sobre le enseñanza del hecho religioso en la escuela laica"). En dicho informe se afirmaba "la necesidad de transmitir conocimientos sobre las creencias y ritos".
Se adoptaron una serie de decisiones entre las que se encuentran:
1) Dar al hecho religioso su justo lugar en la enseñanza, que deberá ser tratado y conocido por los profesores.
2) La realización por parte de la Inspección General de la Educación Nacional, de informes precisos acerca del contenido de la enseñanza del "hecho" religioso y constatar las dificultades encontradas (reacciones de los alumnos, reticencias, etc.)
3) Proporcionar a los profesores una formación de calidad. Para ello se creará una red universitaria y un Instituto Europeo en Ciencias de las Religiones, con el fin de utilizar mejor el potencial científico de los centros de investigación y participar en la formación de formadores, inventariar los estudios de calidad que sobre este tema ya se disponen y promover la edición de trabajos de elevado nivel, destinado a los profesores, alumnos y, más ampliamente, al público en general.
- Apoyar una potente labor de formación de profesores e inspectores, tratando la cuestión de la enseñanza de las religiones en, al menos, siete disciplinas: filosofía, literatura, historia, geografía, idiomas, artes plásticas y música.
- Permitir el intercambio entre investigadores y pedagogos, a nivel europeo .
4) Poner coherencia, sin manipular ni intervenir en el ámbito de las creencias, que pertenecen estrictamente a la esfera privada. Facilitar el tratamiento de las cuestiones religiosas, especialmente en los ámbitos de "artes y humanidades" y "lenguas y civilizaciones". Favorecer los enfoques transversales e interdisciplinarios, los estudios comparativos.
5) Se pide a los grupos de expertos una reflexión sobre la coherencia de la enseñanza del hecho religioso, sin olvidar que desde la escuela elemental se han de abordar los conceptos de tolerancia, conocimiento y respeto mutuos."

Lo útiles que pueden ser estos proyectos a medio y largo plazo lo muestra el hecho de las tensiones provocadas por los enfrentamientos en Oriente Medio y que pueden darse en múltiples países, que, como Francia, albergan a ciudadanos de diferentes culturas y religiones.

En una carta reciente (4 de abril de 2002, www.education.gouv.fr/discours/2002/lettre.htm) a raíz de determinados actos racistas en Francia, el propio ministro, dirigiéndose al conjunto de los responsables de la educación nacional, ha advertido de "la situación internacional, caracterizada en Oriente Medio por el recrudecimiento de tensiones de una gravedad alarmante y por la aceleración de enfrentamientos fatales. Estos dramas dolorosos no pueden ser el pretexto del fanatismo y racismo. ... Debemos rechazar vigorosamente todo aquello que comprometa los fundamentos de nuestra sociedad, que atice el odio y la violencia entre los ciudadanos. Todo acto que ataca a la libertad de culto, y a la dignidad de "todos" los ciudadanos, es ilegal, como es ilegal toda forma de racismo. Invito a los profesores a recordar estos principios, y cómo la violación de estas normas ha ensangrentado siempre la historia, generando incalificables tragedias para la humanidad."