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Alejandro Jodorowsky: "El mundo necesita una metamorfosis mental"
estrelladigital.es
Alejandro Jodorowsky, un 'artista curandero' cuya polifacética obra incluye la creación de la 'psicomagia', cree que el mundo ya no necesita revoluciones sangrientas sino "una metamorfosis mental" porque "somos bárbaros psicológicos" que "vivimos en el terror económico constante"
Nacido en Chile en 1929, residente en París, autor de novelas como El niño del jueves negro o de películas como El Topo y gran experto en materias como el tarot o los desconocidos poderes de la mente, Jodorowsky estuvo el viernes en los cursos de verano de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) para hablar de otra de las disciplinas en las que su nombre es una referencia, el cómic.
Un arte que considera "tan grande como la literatura y el cine" y al que llegó porque, como artista, le gusta zambullirse en "lo despreciado". Autor de historietas como Metabarones, que serán llevadas próximamente al cine, y un artista convencido de que el arte debe "provocar conflicto para llegar a la luz", Jodorowsky no sólo habló de cómics, ni en su conferencia ni en una conferencia de prensa que dio después, pues su especial sabiduría le lleva a hablar hasta de que es posible metamorfosear el mundo.
"Las revoluciones están caducas, porque implican terrorismo, guerra, que es una necesidad industrial, y el destrozo del ser humano. Necesitamos una metamorfosis mental, porque todo es la raíz de algo bueno, un ángel es un diablo que ha subido", afirmó.
Y es que en su opinión los seres humanos son aún "bárbaros psicológicos" que, por ejemplo, se han dejado dominar por el dinero: "vivimos en el terror económico constante, tenemos que conseguir una sociedad que no viva con miedo". "El hombre común es el que puede arreglarlo. Hay que dar conciencia a la multitud y no despreciarla, dopando a las multitudes", dice para añadir que "tenemos que aprovechar cualquier instante para crear conciencia".
Porque las cosas, en su opinión, pueden empezar a cambiar desde abajo, desde detalles tan pequeños como no cortar violentamente el cordón umbilical, sino que la madre "debe roerlo" para que el bebé tenga tiempo de adaptarse a su propio ritmo cardiaco. Frente a la incredulidad, Jodorowosky cree que la magia existe como "un lenguaje metafórico que la mente entiende", algo que apoya aseverando que "el ochenta por ciento de la curación es la fe", y también en el poder de lo simbólico.
Por ello ha propuesto al gobierno mexicano que combata la corrupción incluyendo en los billetes símbolos sagrados populares o que Nueva York construya en el lugar de las Torres Gemelas derribadas el 11 de septiembre cuatro templos, uno judío, uno musulmán, otro cristiano y un cuarto budista "para que se acabe la guerra religiosa", dice para apostillar que "la religión siempre encubre a la economía".
Este artista y terapeuta que defiende el "inconsciente positivo" y asegura que con ello "fracasar no existe, existe cambiar de camino", habló también de los estupefacientes, entre los que incluyó al cigarrillo como "una droga feroz".
Su teoría sobre este asunto es que los hombres "le quitamos el planeta a las plantas y las plantas decidieron meterse en la sangre de los humanos, invadirlos", algo frente a lo que él propone un retorno al respeto a la Naturaleza y que los humanos "aprendamos a conocer nuestro inconsciente sin necesidad de LSD".
Infatigable creador, en septiembre publicará en España un libro de poemas, No basta decir, y después su nueva novela, protagonizada por dos heroínas, una fea que descubre su belleza y una tonta que descubre su inteligencia. Y con estos libros, seguirá demostrando que "el arte sirve para curar. Soy un escritor curandero, es lo único que me preocupa, que cuando alguien lea un libro mío quiera seguir viviendo".





