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Trabajar con amabilidad
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Centrarse únicamente en las tareas del trabajo y actuar de manera impersonal podría ser una barrera para la productividad en el actual entorno multicultural de las empresas
Según Jeffrey Sanchez Burks, un psicólogo del Instituto de Estudios Sociales de la Universidad de Michigan y de la Escuela Empresarial, la extendida creencia de que las relaciones personales y emocionales en la oficina son inapropiadas y no profesionales, podría interferir en la comunicación y, finalmente, reducir la productividad. Por el contrario, "las personas de procedencia asiática e hispanoamericana tienden a pensar que las relaciones sociales y emocionales son tan importantes en el trabajo como el estar centrado en el mismo", afirma Sanchez Burks. Su estudio más reciente trata sobre lo que denomina PRI (Protestant Relational Ideology), un mal asociado a la ética del trabajo protestante, caracterizado por la suposición de que el ambiente de trabajo debería ser cuanto más impersonal y emocionalmente frío, mejor. Ha sido publicado en el último número de Journal of Personality and Social Psychology.
Las diferencias culturales en la manera de trabajar juegan un papel omnipresente y sutil e implican frecuentemente una comunicación indirecta. Ser indirecto para evitar los sentimientos de un compañero de trabajo, implica una relación personal. Ser franco, decir las cosas como son, hace hincapié en la reacción emocional de dicho compañero.
Junto a colegas de la Universidad Nacional de Seúl (Corea) y la Universidad Empresarial Internacional de Nanking (China), Sanchez-Burks ha realizado una serie de experimentos para demostrar cómo la comunicación intercultural puede alimentar conflictos y malentendidos en diversos lugares de trabajo. En un estudio, por ejemplo, los investigadores llegaron a la conclusión de que los europeos y norteamericanos eran menos dados a tener tacto y cortesía que en otro tipo de relaciones sociales, mientras que los asiáticos de Extremo Oriente eran igualmente atentos en el trabajo que fuera del mismo.
"A pesar de las enormes diferencias en la naturaleza de las relaciones sociales de culturas como la de Méjico, Japón o la India, el mundo occidental difiere de éstas en que que la capacidad de expresión emocional en el trabajo es mucho más reducida.", afirma Sanchez-Burks, haciendo notar que este estudio tiene diversas implicaciones para mejorar las relaciones humanas en entornos multiculturales de trabajo. Creando un ambiente más informal, donde los empleados de diferentes culturas pudieran relajarse y relacionarse en la oficina y ofreciendo posibilidades de conocerse fuera de la oficina, se ayudaría a reducir los malentendidos debidos a la diversidad de culturas que conviven. Así, a pesar de que la rígida norma de "sólo trabajo y no diversión" haya sido vista como una de las causas del éxito de las empresas occidentales, podría convertirse en un obstáculo para la productividad, en un mundo cada vez más multicultural e interrelacionado.
FUENTES:
http://www.umich.edu/news/index.html?Releases/2003/Aug03/r080603





