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250 años de una gran gesta humanitaria

diarioinformacion.com

Se conmemora el segundo centenario del inicio de la expedición dirigida por el Dr. Francisco Xavier de Balmis i Berenguer, para divulgar la vacuna de la viruela por las colonias españolas de América y Asia.

250 años de una gran gesta humanitaria

Este aniversario coincide casi en la fecha, con el segundo centenario de su nacimiento que, como suele suceder, ha pasado desapercibido. Esto resulta, cuanto menos, paradójico cuando el mismo descubridor de dicha vacuna, Edward Jenner dice: "...No me imagino que en los anales de la historia haya un ejemplo de filantropía tan noble y extenso como éste".

Francisco Xavier de Balmis i Berenguer nació en la madrugada del 2 de diciembre de 1.753. Hijo y nieto de cirujanos, con 17 años era ya practicante de cirujano del Hospital del Rey de Alicante. Tras obtener en 1.778 el título de Cirugía y Álgebra por la universidad de Valencia e imbuido de un gran espíritu castrense y aventurero llega a ser en 1.781 cirujano del Ejército.

Tras pasar por América del Norte, se desplaza a Méjico donde es nombrado Cirujano Mayor. Aquí estudia las propiedades terapéuticas de las plantas que utilizaban en sus pócimas los indígenas. Fruto de esa labor investigadora será la publicación en 1.794 de la obra "Demostración de las eficaces virtudes nuevamente descubiertas en las raíces de dos plantas de la Nueva España, especies de ágave y begonia para la curación del mal venéreo y escrofuloso". El ágave es la ahora tan común, pita o pitera de la cuenca mediterránea; y en su honor, a esa especie de begonia se la llamó balmisiana. Nombrado Cirujano Honorario de Cámara de Carlos IV, en 1.795, estudió cursos de Botánica para perfeccionarse en esta disciplina, y repitió sus viajes a América para continuar sus investigaciones y componer herbolarios.

En 1.796 Edward Jenner, un sencillo médico rural inglés, descubre la vacuna. La obra divulgadora de esta vacuna, escrita por el francés Jacques-Louis Moreau de la Sarthe, fue traducida por Balmis al castellano en 1.803. Ya en 1.800 se habían producido las primeras vacunaciones en España; recordemos que en este tiempo más de 400.000 personas fallecían anualmente de viruela en Europa.

El continente americano estaba azotado por esta enfermedad desde 1.520, y se cree que en la desaparición de los imperios maya y azteca tuvo mucho que ver la propagación de la viruela, y desconocida para los indígenas americanos. En 1.802 la enfermedad se había desarrollado con gran virulencia en Lima y Bogotá.
En 1.803 el Consejo de Indias aprobó el proyecto para que se formara una expedición dirigida por Francisco Xavier de Balmis y Berenguer con el objeto de divulgar la vacuna por los dominios de Indias y las islas Filipinas. La denominada Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, sufragada por la corona española, partió a bordo de la fragata "María Pita" del puerto de La Coruña el 30 de noviembre de 1.803.

La expedición, llevaba además del personal sanitario, 22 niños vacuníferos, mayores de 8 años y menores de 10, sanos, que no habían padecido viruela y que fueron inoculados de brazo a brazo para mantener el virus fresco durante el trayecto. Llevó Balmis 500 ejemplares del libro traducido por él de Moreau, y millares de laminillas de cristal para conservar gotas de linfa entre dos de ellas, selladas cada una con parafina, una vez hecho el vacío. Desde Canarias la expedición llegó a Puerto Rico. La expedición pasó por Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. En Méjico se le tributó a Balmis una gran acogida por ser allí conocido de sus viajes anteriores.

Aparte de las decenas de miles de vacunaciones realizadas, el médico alicantino creó las Juntas Centrales de Vacunación para organizar las mismas y enseñar a los médicos locales su ejecución. Una vez cubierto el territorio colonial americano, se organizó otra expedición a Filipinas, en esta ocasión con 26 niños mejicanos.

En las Islas Virayas, a pesar de las luchas de los indígenas contra los españoles, Balmis se arriesgó a vacunarlos, logrando con su actitud pacificar el lugar. Seguidamente marchó a la colonia portuguesa de Macao, de allí continuó por el litoral hasta Cantón donde la vacuna había fracasado porque los ingleses la mandaban en malas condiciones de conservación desde la metrópoli, y las linfas llegaban secas. Balmis aprovechó la estancia en aquellas tierras para realizar diez cuadernos de dibujo con especies de plantas chinas.

De regreso a España, se detuvo en la isla inglesa de Santa Elena, en el extremo meridional africano. A pesar de haber tenido noticia de la derrota de nuestra armada en Trafalgar el 21 de octubre de 1.805, se impuso su sentido del deber y de asistencia a todo ser humano e introdujo la vacuna en aquella isla.
Un 14 de agosto del año 1.806 arriba a Lisboa. Había dado la vuelta al mundo en más de dos años y medio. El 7 de septiembre lo recibe personalmente Carlos IV que lo nombra inspector general de la vacuna en España y las Indias así como, cirujano honorario real. El propio Jenner, una vez enterado de la gesta de Balmis, en carta a su amigo el reverendo Dibbin dice textualmente: "...No me imagino que en los anales de la historia haya un ejemplo de filantropía tan noble y extenso como éste".

En junio de 1.810 regresa a Méjico. Allí se encuentra con la primera insurrección importante de carácter independentista en Guanajuato. Sufre un atentado pero no se arredra, creando hospitales de sangre. En mayo de 1.813 vuelve a la Península, falleciendo el 12 de febrero de 1.819, a los 65 años, en Madrid, viudo y sin descendencia.
La Universidad de Alicante está desarrollando un ciclo de conferencias de altísimo nivel y además, el año próximo recibirá la exposición alusiva a la gran gesta humanitaria que hizo este personaje de fama universal.

FUENTES:
http://www.diarioinformacion.com/
http://www.csic.es/prensa/hoy/5dic03/anteel250.pdf