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Nuevas evidencias sobre el ocaso de Angkor Wat
cnn.com
Causas tremendamente "modernas", como desajustes ecológicos y colapso de infraestructuras, parece que motivaron la caída de esta metrópolis camboyana en el siglo XV. Después de resistir durante años a los invasores de Siam, la mayor ciudad de la civilización camboyana libró su última batalla en el saqueo ocurrido en 1431. Esto es, al menor, lo que hasta ahora decían los libros de historia. Pero un equipo internacional de investigadores piensa que su declive surgió mucho antes, por motivos que podrían ocasionar también el derrumbe de muchas sociedades urbanas modernas.
"El propio crecimiento y empuje de aquella sociedad ocasionó problemas ecológicos y de infraestructura, que no pudieron prever o que cuando se dieron cuenta, ya era demasiado tarde," dice Roland Fletcher, uno de los arqueólogos que trabajan en el Greater Angkor Project.
La ciudad de Angkor, la capital donde varios reyes hindúes reinaron sobre franjas del sudeste asiático, floreció desde el siglo 9º al 14º, dejando un legado de esplendor arquitectónico en sus miríadas de templos, incluyendo la cumbre de su cultura, la propia ciudad de Angkor Wat.
Los miembros de este Proyecto están trabajando sobre la teoría de que los habitantes de esa ciudad crearon un elaborado sistema de depósitos de agua y canales -para el riego, el comercio y las relaciones exteriores- que fue obstruyéndose por los sedimentos, a medida que la población creció. Esto, quizás, provocó inundaciones y escasez de agua.
La importancia de este proyecto es que, según los expertos, proporcionará información útil aplicable a los modernos problemas urbanos. Damian Evans, otro arqueólogo que trabaja en el proyecto, afirma que los canales de Angkor eran el equivalente de nuestras actuales autopistas y nuestras líneas telefónicas podrían compararse a las antiguas sendas de elefantes.
"Es el mismo tipo de problemas manifestándose bajo formas diferentes", dice. Buscando evidencias para sus teorías, este equipo está excavando los antiguos canales, extrayendo restos de cerámica y de granos de polen. Asimismo estudian detenidamente imágenes de radar de la superficie proporcionadas por la NASA, así como fotografías obtenidas por un avión ultraligero para detallar en mapas los vestigios de esta antigua civilización.
Alrededor de 40 personas están trabajando en este proyecto en la primera fase, siendo un esfuerzo conjunto de la Universidad de Sidney, la Ecole Francaise d'Extreme-Orient y autoridades camboyanas.
En el pasado, los arqueólogos se centraban fundamentalmente en estudiar los intrincados grabados de los muros de piedra de los templos de Angkor, que reproducen escenas de la mitología hindú. Actualmente el interés se focaliza en estudiar las casas, los caminos y los métodos de drenaje.
Al decir de Fletcher, la presión demográfica agravó los problemas del agua y dificultó el comercio y las comunicaciones. La población empezó a migrar hacia el sur, el área que actualmente es Phnom Penh, que se convirtió finalmente en la capital.
Hasta ahora han averiguado que el área metropolitana se extendió mucho más allá de Angkor Thom, la ciudad amurallada de 700 años que rodeaba Angkor Wat. Angkor llegó a albergar a 700.000 habitantes y llegó a cubrir una superficie de 1000 km cuadrados; con mucho, la más grande ciudad preindustrial habida y similar en extensión a las ciudades modernas.
Había gran cantidad de espacio abierto, con grandes claros alrededor de las casas, y enormes canales semejantes de autovías. La economía estaba basada en el arroz, que se cultivaba en docenas de campos de arroz a lo largo de los canales, de al menos doce km de largo. Una intrincada red de cisternas, canales y puentes había sido construida para posibilitar el movimiento de personas y bienes y para asegurar que hubiera suficiente agua para el cultivo.
Los ingenieros camboyanos llegaron a cambiar la dirección de algunos ríos configurando un paisaje especialmente creado para el cultivo del arroz. Este sistema consistía en tres zonas bien delimitadas: hacia el norte es recogía el agua, en el centro se almacenaba y hacia el sur, se dispersaba. Asimismo crearon un río artificial para unir dos ríos naturales.
Lo curioso es que cuantas más modificaciones hicieron, más problemas nuevos surgieron y cada vez era más y más difícil desarrollar soluciones para los problemas. La creciente población, hizo que se expandiera hacia otras zonas, donde se talaban más y más bosques para los campos y arroz. Esto provocaría que las lluvias acarrearan cada vez más sedimentos para el sistema de canales, con consecuencias graves para toda la población.
Ya se han detectado, estudiando imágenes aéreas de la NASA y creando modelos por ordenador del sistema de canales, señales de brechas y conflictos en el sistema de canalización, aunque es difícil saber si ello ocurrió durante la era de Angkor.
"Si pensamos en las modernas autopistas y redes ferroviarias de las modernas ciudades, el problema es muy semejante", afirma Fletcher. "Se trata de un problema de infraestructura. Todo puede funcionar muy bien, pero si fallan las infraestructuras, todo se viene al traste."
Una vez más, la Historia nos proporciona lecciones dignas de tener en cuenta para nuestro presente y
futuro.
FUENTES:
http://www.cnn.com/2004/TECH/science/06/08/





