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¿Pudo formar un encuentro de estrellas nuestro sistema solar?

cnn.com

Los límites externos de nuestro sistema solar pudieron haber adquirido su peculiar forma debido al encuentro con otra estrella, lo que desgarró el sistema planetario naciente como dos sierras que se cortaran.

¿Pudo formar un encuentro de estrellas nuestro sistema solar?

Esto es lo que afirma una reciente teoría basada en modelos de simulación por ordenador. Este dramático encuentro, si es que tuvo lugar, pudo incluso haber introducido elementos "alienígenas" dentro de nuestro sistema.

El modelo ha sido ideado para describir observaciones no explicadas acerca de nuestro sistema solar y está basado en hechos actuales. Los resultados de la simulación por ordenador sugieren un resultado de posibles encuentros cercanos, o "escaramuzas celestes" poco después de que se formaron los planetas, alrededor de 4,5 mil millones de años atrás.

"Es posible que algunos de los objetos de nuestro sistema solar formaran parte del sistema de otra estrella", afirma Scott Kenyon del Observatorio Astrofísico Smithsoniano.
No hay evidencias concluyentes de que nuestro sol interactuara con otra estrella, pero muchos astrónomos piensan que el sol nació probablemente en medio de un cerrado grupo de estrellas, los que se formaron a partir de una misma nube gaseosa. La mayoría de las estrellas en la galaxia se sabe que forman tales agrupaciones. Según esta teoría, el sol fue posteriormente expulsado de este grupo.

Durante estos caóticos tiempo primeros, en que los planetas, los cometas y asteroides estaban tomando forma, es concebible pensar que el sol pasó precariamente cerca de otra estrella. Esta posibilidad ya había sido sugerida anteriormente por muchos científicos.
Distintos estudios se basaron en esta interacción para explicar la estructura de nuestro sistema solar o para formular hipótesis acerca de la evolución de los planetas.

Este nuevo modelo muestra cómo pequeños objetos semejantes a planetas, con órbitas circulares alrededor del sol pudieron gravitacionalmente haber acabado en órbitas más alargadas, situándolos demasiado lejos para ser detectados con la actual tecnología. Tal interacción pudo haber causado también ese corte que se observa en el borde exterior del Cinturón de Kuiper, una región de objetos de hielo más allá de Neptuno.

Uno de los objetivos del actual modelo era intentar explicar la presencia de Sedna, un cuerpo estelar más allá de Plutón, que fue descubierto el año pasado. Este planetoide es la mitad de grande que Plutón y tiene una órbita muy alargada, totalmente fuera del Cinturón de Kuiper. Los astrónomos no sabían por qué tenía esa extraña trayectoria, pero ahora suponen que podría haber más objetos similares esperando ser descubiertos.

Kenyon y su colega Benjamin Bromley de la Universidad de Utah, suponen que una "casi colisión" tuvo lugar cuando nuestro Sol tenía entre 30 y 200 millones de años de edad. Una proximidad de entre 22,5 y 30,5 de miles de millones de kilómetros pudo haber roto el Cinturón externo de Kuiper sin alterar la trayectoria de los planetas interiores.

La fuerza gravitatoria de una estrella que pasara cerca podría haber barrido algunas rocas espaciales claramente fuera de nuestro sistema solar, a la vez que otros trozos congelados de roca, tal vez similares de pequeños planetas, pudieron volver al reino del Sol.

De este manera se explicaría la órbita de Sedna y también la forma del Cinturón de Kuiper. Pero, según afirma Mike Brown, astrónomo que llevó al descubrimiento de Sedna, este tema está lejos de estar resuelto.

FUENTES:
http://edition.cnn.com/2004/TECH/space/12/02/solar.flyby/index.html