Organización Internacional Nueva Acrópolis - España

Filosofía - Cultura - Voluntariado

Descubierta una estatua de Orfeo en Tracia

elmundo.es

Una sorprendente estatua del antiguo héroe tracio Orfeo ha sido desenterrada en Bulgaria, cerca del lugar donde los arqueólogos suponen que pueda encontrarse la tumba del héroe.

Descubierta una estatua de Orfeo en Tracia

La estatuita de bronce, de 9 cm de alto, data del 1º ó 2º siglo d.C. y fue encontrada en la villa de Tatul, a 200 millas al sudeste de Sofia, según manifiesta el arqueólogo Nikolai Ovcharov.

La estatua, en perfecto estado de conservación, fue encontrada por habitantes del pueblo y entregada a los arqueólogos que trabajan en el lugar. Según parece, el hallazgo confirme la hipótesis de que Tatul fue uno de los principales santuarios del culto de Orfeo en el mundo antiguo.

"La estatua representa a un joven atleta desnudo con una lira en su mano izquierda y muy probablemente se trate de Orfeo, lo que lo convierte en un hallazgo sensacional."
Según el mito, Orfeo fue hijo de Apolo, dios de la música y del Sol, y de Caliope, Musa de la poesía épica. Fue un poeta y músico de carácter divino. Después de su muerte, un culto se desarrolló alrededor de su persona y los tracios llegaron a venerarlo como a un dios.

Al parecer unió a su carácter de músico y poeta el desarrollar una nueva forma de misticismo que le convirtió en reformador religioso. Hace de ello tantos siglos atrás que se crearon muchas leyendas y mitos que lo emparentad con otros procedentes de la India. Fue, no obstante, un personaje histórico, que vivió en Tracia alrededor del 1.300 a.C. enseñando en Pimpleia, en el Monte Olimpo. Reunió multitud de discípulos fundando una famosa Escuela de Misterios que en su tiempo elaboró una vasta literatura, actualmente perdida, a excepción de fragmentos de los "Himnos Órficos", "Lithica" (un poema sobre la naturaleza de las piedras preciosas" y la "Argonautica". La antigüedad de su existencia se atestigua porque su obra fue continuada en una línea sucesoria directa, tomando al menos seis continuadores el mismo nombre de Orfeo.

Armado de su lira de siete cuerdas, símbolo de la constitución del ser humano y del Cosmos, se convirtió en una especie de bardo, músico mago ante cuyo canto las fieras se amansaban, los árboles se inclinaban y las flores se abrían.

Su carácter pacífico y de vida austera y pura hizo que incluso fuera objeto de un a singular veneración en los primeros siglos del cristianismo por los mismos Padres de la Iglesia.


FUENTES:
http://www.elmundo.es