Organización Internacional Nueva Acrópolis - España
Filosofía - Cultura - Voluntariado
La revolución de la inteligencia
aldeaeducativa.com
La consigna del Dr. Machado es que todos podemos ser inteligentes. Propone que decidamos que la inteligencia no busque su propio camino espontáneamente y a tientas, como hasta ahora, e intentamos su perfeccionamiento de manera sistemática.
Cuando comenzó sus investigaciones sobre el tema, la intención era descubrir los alcances de sus propias capacidades y expandirlas. Cómo hablar, cómo recordar y cómo pensar. En el curso de su investigación, Machado descubrió que es factible aprender cualquier cosa que quisiera. Que la inteligencia humana no era -como hemos creído hasta ahora- esa especie de don mágico con el que algunos pocos seres humanos iluminados nacen y otros muchos no; sino una capacidad que puede ser desarrollada por cada hombre del planeta. Fue entonces cuando pensó: ¿por qué esto que he descubierto no lo comunico para que todo el mundo lo ponga en práctica y no quede un solo hombre que no se beneficie de ello? De esta pregunta surgió La Revolución de la Inteligencia, libro publicado en 1975.
Su metodología se basa en incluir en la programación escolar una materia para el desarrollo de la inteligencia. El Dr. Machado propone que todos podemos servir para todo si nos preparamos para hacerlo. Ya todo está inventado, así que lo que necesitamos es el querer hacerlo, el creer que se puede y conocer la técnica. "Nadie puede decir si puede o no puede hacer una cosa, hasta tanto no sepa exactamente cómo se hace esa cosa". Aquí aplicaría la siguiente frase, resumen de sabiduría universal:
"Si a la orilla del mar encuentras a alguien con hambre, no le regales un pez, enséñale a pescar"
También promulga que "Todos somos iguales". Ello no significa que tengamos iguales organismos, ni que sean iguales condicionamientos, pero sí que todos tenemos las mismas potencialidades que, a lo largo de la vida, se van encarnando en forma diferente, según la existencia de cada quien.
Nada existe en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos. Nadie comienza a pensar espontáneamente; tampoco en el mundo de las ideas surge nada por generación espontánea. Lo que es innato es la facultad, la aptitud, la capacidad que le permite a cualquier ser humano normal llegar a ser inteligente. También señala que el carácter y las normas y las actitudes morales no se heredan. Los conocimientos e ideas tampoco, dice.
"La única forma como los individuos y los pueblos pueden alcanzar el progreso es a través de la educación. Educar significa "sacar afuera lo que la persona lleva por dentro".
Para Luis Alberto Machado, el hombre es una posibilidad elevada al infinito, una posibilidad que debe alimentarse de la fe en que lo mejor es posible, que cada uno de nosotros podemos ser mejores cada vez, que podemos reencontrarnos como manifestación de la divinidad que somos. Su optimismo, su fe inquebrantable en el ser humano, su vitalidad total, alegre, creativa, es una lección de vida en momentos en que parece que la angustia y las preocupaciones cotidianas luchan por monopolizar nuestros pensamientos y absorber nuestra energía vital. Nosotros y nuestros hijos siempre podremos esperar lo mejor.
Concluye, el Dr. Machado, diciendo que aquel país que primero comience a disponer globalmente los mecanismos necesarios para que el mayor número posible de sus habitantes alcance una mayor inteligencia, al cabo de un tiempo se despertará una buena mañana con el conocimiento de que ha obtenido una significativa ventaja frente a todos los demás.
Esta es la única forma como los individuos y los pueblos pueden alcanzar el progreso.
El reconocimiento a las teorías del Dr. Luis Alberto Machado, lamentablemente, es mayor fuera que dentro de las fronteras de nuestro país. Tan sólo dos ejemplos: el Tecnológico de Monterrey, institución universitaria de prestigio en el campo académico en México, incluye dentro de su pensum de estudios algunos programas desarrollados por Machado, bajo la tutela de una venezolana, antigua colaboradora de él. Igualmente, el programa "Día Uno: Un comienzo positivo" de comunidades organizadas en Seattle, USA, está basado en la experiencia del Proyecto Familiar y reconoce a Machado como mentor e inspirador fundamental.
FUENTES:
http://www.aldeaeducativa.com





