Organización Internacional Nueva Acrópolis - España

Filosofía - Cultura - Voluntariado

Alma

L. G.

Oh! Alma, que aspiras con la mente angélica
el aroma favorito de Dios.
Tú, que nutres de luz al resplandor,
y acudes paciente a la rebelde materia,
esa hija huérfana de tu aliento
que reniega de tu ardor inmortal,
y tú, nudo viviente, esperas
que ascienda contigo al Amor.
Tú, eterna mensajera,
que habitas en los mortales
siendo inmortal,
móvil en apariencia,
pero inmóvil tu auténtica esencia.
Anhelas, susurras, aguardas
romper la prisión pasajera.
Porque sabes que tu eres la reina
y tu trono no es terrenal.

 

Caballero

Resuenan tus pasos
como en el tiempo la arena,
Caballero de Amor
de muerte y de entrega.
Espada del Mundo
que apaciguas sendas,
tu peso, mi calma,
tu metal, mi entrega.

Te amo en mi alma
que quiere ser guerra,
de sonora paz,
que anuncia tormenta.

Te busco en mi estancia
te rezo en mi almena,
te espero en mi muerte
en la árida estepa,
donde los sueños forjamos
donde el Ideal espera.