Sólo espera ser mayor de edad para desaparecer.
El infierno se ha instaurado en esta casa, como en cientos y cientos de hogares españoles. La violencia hacia los ascendientes va en aumento, pero ¿por qué?
"Adiós papá, adiós papá, consíguenos un poco de dinero más... ¡Más dinero!". El grupo Los Ronaldos hizo famosa esta letra, inofensiva, si no fuera porque esconde una realidad que martiriza a cientos de padres esclavizados por sus hijos; en muchos casos, apenas adolescentes.
Una letra a la que ha recurrido Vicente Garrido, experto en criminología y profesor titular de la Universidad de Valencia, en su último libro "Los hijos tiranos".
El goteo de casos es incesante y, año tras año, va en aumento.
El año pasado llegaron 259 casos como el de Daniel –nombre ficticio–. A los ocho, comenzó a mostrar un comportamiento muy agresivo. En varias ocasiones prendió fuego a los enseres de su casa, y ahogó a un cachorro recién nacido en el chalé de unos amigos.
Las continuas regañinas de sus padres no hacen efecto o, más bien, al contrario. Los insultos y las amenazas son constantes.
"Os odio", "Algún día me las pagaréis y será pronto", escribió él mismo, en letras mayúsculas, en la pared de su habitación.
Desencadenante: ¿hay una señal de alarma? La primera pataleta, el insulto en voz baja, el portazo sonoro... ¡Es difícil saberlo!
Daniel:
"Me vas a dar ahora el dinero que te pido (para una cazadora) o te echo a perder tu guardarropa", le dijo en una ocasión a su madre, tal y como se refleja en el libro antes mencionado.
La falta de respeto hacia sus padres y la ausencia total de sentimiento de culpa se reflejan en palabras como estas: "Aguantaré a estos pringados (sus padres) sólo lo imprescindible... Ya no los soporto. Y si mi padre algún día me toca, tengo amigos que le pueden devolver el favor..."
¿Malos padres?
¿Por qué este brote creciente de violencia?
¿Quién es el responsable: la sociedad, los padres, los hijos...?
Garrido cree que se trata de un problema social, de gran magnitud, que amenaza con quebrar para siempre los cimientos de la sociedad y de la familia.
Uno de los objetivos del libro, como él mismo reconoce, es romper una lanza en favor de los padres, porque en el subconsciente colectivo planea la idea de que ellos, tal vez, "tienen lo que se merecen" por haberlos desatendido o haber sido crueles con ellos, cuando no es así, porque lo que el autor define como "síndrome del emperador" afecta a niños crecidos en ambientes estables, no negligentes y sin violencia.
Entonces, ¿por qué se desencadena esta violencia?
El criminólogo valenciano explica que a los menores españoles, pero también en cualquier otro país, se les está criando en un ambiente de irresponsabilidad.
Lo que hace actualmente la sociedad es decirles: “no os preocupéis por nada, nadie os puede hacer daño; nadie os va a exigir nada, sólo formaos bien, pasadlo bien; luego, cuando tengáis 16 años, pero fundamentalmente a partir de los 18, ya empezaréis a rendir a la sociedad”.
Si a ello se le añade el bombardeo publicitario, que les insta a conseguir todo de forma rápida, y la concurrencia de estimulantes externos, como las drogas o la pornografía en Internet, el cóctel resulta explosivo.
Perfil:
Irresponsable, egoísta, hedonista, incapaz de sentir culpa. No sienten remordimientos... Para Garrido, se ha sustituido la culpabilidad por la mal entendida tolerancia.
Este es el perfil del hijo tirano, a grandes rasgos.
Fuente: Las Provincias.
Fuente: Las Provincias.
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"La moral es hija de la justicia y de la conciencia: es una religión universal"
(A. Rivarol).