La cultura de la pazEn un mundo cada vez más globalizado, en el que el flujo de la información y la comunicación alcanza dimensiones universales, cada vez se hace más necesario encontrar puntos de coincidencia, o de armonía entre las culturas, las religiones, los pueblos, cada vez se hace más evidente la aspiración, también global, de lograr el entendimiento que lleve a la paz.

Los ratones y la esperanzaHoy les traigo una historia real, pero que puede considerarse una fábula aleccionadora, como las más clásicas. Podríamos considerarla propia del siglo XXI, pues tiene su origen en una investigación científica, encaminada a estudiar las reacciones de los individuos ante determinados estímulos. Como suele ser habitual en este tipo de casos, los protagonistas son los ratones. Por alguna razón, lo que sucede en su pequeño cerebro sirve para explicar las complejas operaciones del cerebro de las personas, de ahí que los científicos suelan someterlos a curiosos experimentos, sin necesidad de implicar para ello a los seres humanos.

Hacia dónde caminamosEl instante que marca el inicio de un nuevo año es una ocasión privilegiada para mirar primero hacia atrás y después hacia adelante: buscar en nuestra memoria los recuerdos de lo que hemos conseguido, identificar lo que aún nos falta conseguir. En puridad, cada día del año nos permite realizar el mismo ejercicio de toma de conciencia, pero, cuando finaliza un ciclo anual y comienza otro, resulta especialmente adecuado para hacer balance de nuestra vida, valorar nuestra orientación y rectificar la trayectoria, si así lo percibimos. Por algo los sabios romanos instauraron el concepto de Janus bifronte, el numen de los inicios, gozne del tiempo, dotado de una energía especial, que asume lo vivido, favorece la renovación y estimula a emprender nuevos caminos.

Rescate de valoresCada vez se hace más evidente la necesidad de encontrar la solución para una de las necesidades perentorias que tiene planteadas nuestra sociedad: lograr acuerdos sobre los valores que deban orientar las conductas, valores reconocibles y compartidos por todos, más allá de las creencias religiosas o los agnosticismos, ya codificados por la humanidad después de siglos de esfuerzo y luchas fratricidas.

La diversidadMetidos como estamos tan de lleno en lo cotidiano, con frecuencia descuidamos nuestro deber de pensar sobre el sentido de lo que estamos haciendo, en qué marco de referencia histórica merecería encuadrarse, si nuestras preocupaciones, nuestros afanes dejarán alguna huella perdurable y constructiva, que haga el mundo más humano, más habitable, más justo. Los problemas que se presentan cada día, que reclaman tratamientos urgentes o inmediatos, tendrían soluciones más viables si más gente responsable aprendiera a levantar el vuelo por encima de tales urgencias y los mirase con algo más de perspectiva.

Un nuevo RenacimientoEl quehacer principal de la Filosofía es interrogarse sobre el ser humano y su meta consiste en llegar a comprenderlo, es decir, hacer luz sobre los enigmas que presiden nuestra existencia, preguntarnos por el sentido de la vida y el mundo.

Mujeres en acción

Desde la crispación de las primeras acciones de las mujeres, para recuperar la dignidad y el respeto, a los enfoques  más centrados y equilibrados de ahora, ha transcurrido toda una historia de búsqueda y de lucha, por el laberinto social, quizá en ocasiones por caminos equivocados que llevaban a nuevos entramados sin salida. Pero poco a poco se va despejando un camino hacia la deseada concordia, que es el ideal de toda convivencia. De nuevo el ideal de la armonía muestra su vigencia actual.

Oriente y OccidenteUna de las principales actividades de la Escuela de Filosofía a la manera clásica de Nueva Acrópolis, desde su fundación hace 54 años, es un curso introductorio a la Filosofía comparada de Oriente y Occidente . Su programa, diseñado para todo tipo de personas, es un recorrido por las principales escuelas de Filosofía que a lo largo del tiempo iluminaron el camino de los seres humanos en los dos extremos del mundo.

Calidad de vidaLos seres humanos vivimos en tensión permanente entre los valores espirituales y las necesidades materiales, tal como han reflejado páginas inmortales de las grandes epopeyas universales. La gran lucha se libra en el corazón humano, tal es la enseñanza de tantos símbolos guerreros de las diferentes culturas.

Saber soñarShakespeare, que fue un maestro de los pequeños misterios de la vida, supo resumir uno de los más complejos en una sola frase, que se encuentra en “La Tempestad”, tan conocida como enigmática: “Estamos hechos de la misma materia que los sueños”, como indicándonos que soñar es una de las ocupaciones más insoslayablemente humanas.

El buen ejemploLo bueno que tienen estos períodos de crisis, estos tiempos en que nos parece que todo se derrumba, es que nos obligan a reflexionar sobre lo que pasa, encontrar sentido a nuestras experiencias, preguntarnos sobre lo que es importante o necesario. Cuando lo que mas crece a nuestro alrededor es la escasez, nos preguntamos qué es lo que más falta nos hace, qué puede ayudarnos a encontrar salidas a los atolladeros que nos arrinconan.

Hacen falta idealistasEn los debates públicos, frecuentemente sale a relucir la pregunta sobre lo que más necesita nuestra sociedad para superar las múltiples crisis que nos afligen. Las aportaciones que suelen presentarse, por cierto bastante escasas y poco originales, se refieren por una parte a los aspectos normativos, en el campo de las leyes y por otra suelen referirse a las cuestiones materiales, fundamentalmente el dinero. Y todo eso a pesar de que somos conscientes que nos enfrentamos a una crisis de raíces morales y espirituales.

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