Un nuevo RenacimientoEl quehacer principal de la Filosofía es interrogarse sobre el ser humano y su meta consiste en llegar a comprenderlo, es decir, hacer luz sobre los enigmas que presiden nuestra existencia, preguntarnos por el sentido de la vida y el mundo.

Internet y nuestros cerebrosHarold Innis, maestro del estudioso de la comunicación, Marshal Mc Luhan, ya observó en los años 40 del siglo pasado que los cambios que se habían producido en los modos de almacenar el conocimiento a lo largo de la Historia habían sido más fuertes y duraderos que los causados por la política y las revoluciones y afectaron a la manera de interpretar el mundo, creencias y habilidades cognitivas.

Mujeres en acción

Desde la crispación de las primeras acciones de las mujeres, para recuperar la dignidad y el respeto, a los enfoques  más centrados y equilibrados de ahora, ha transcurrido toda una historia de búsqueda y de lucha, por el laberinto social, quizá en ocasiones por caminos equivocados que llevaban a nuevos entramados sin salida. Pero poco a poco se va despejando un camino hacia la deseada concordia, que es el ideal de toda convivencia. De nuevo el ideal de la armonía muestra su vigencia actual.

Oriente y OccidenteUna de las principales actividades de la Escuela de Filosofía a la manera clásica de Nueva Acrópolis, desde su fundación hace 54 años, es un curso introductorio a la Filosofía comparada de Oriente y Occidente . Su programa, diseñado para todo tipo de personas, es un recorrido por las principales escuelas de Filosofía que a lo largo del tiempo iluminaron el camino de los seres humanos en los dos extremos del mundo.

Calidad de vidaLos seres humanos vivimos en tensión permanente entre los valores espirituales y las necesidades materiales, tal como han reflejado páginas inmortales de las grandes epopeyas universales. La gran lucha se libra en el corazón humano, tal es la enseñanza de tantos símbolos guerreros de las diferentes culturas.

Saber soñarShakespeare, que fue un maestro de los pequeños misterios de la vida, supo resumir uno de los más complejos en una sola frase, que se encuentra en “La Tempestad”, tan conocida como enigmática: “Estamos hechos de la misma materia que los sueños”, como indicándonos que soñar es una de las ocupaciones más insoslayablemente humanas.

El buen ejemploLo bueno que tienen estos períodos de crisis, estos tiempos en que nos parece que todo se derrumba, es que nos obligan a reflexionar sobre lo que pasa, encontrar sentido a nuestras experiencias, preguntarnos sobre lo que es importante o necesario. Cuando lo que mas crece a nuestro alrededor es la escasez, nos preguntamos qué es lo que más falta nos hace, qué puede ayudarnos a encontrar salidas a los atolladeros que nos arrinconan.

Hacen falta idealistasEn los debates públicos, frecuentemente sale a relucir la pregunta sobre lo que más necesita nuestra sociedad para superar las múltiples crisis que nos afligen. Las aportaciones que suelen presentarse, por cierto bastante escasas y poco originales, se refieren por una parte a los aspectos normativos, en el campo de las leyes y por otra suelen referirse a las cuestiones materiales, fundamentalmente el dinero. Y todo eso a pesar de que somos conscientes que nos enfrentamos a una crisis de raíces morales y espirituales.

Gastos superfluosDesde que se desató la crisis económica y se desencadenaron sus temibles efectos, muchos, la mayoría y en diferentes grados, nos hemos vuelto a plantear qué es lo fundamental y qué lo superfluo en nuestras vidas. Solemos hacer este tipo de reflexiones cuando las circunstancias nos sacuden la modorra de nuestro relativamente cómodo bienestar, y quizá deberíamos hacerlas más a menudo, sin depender también para eso de los omnipotentes mercados, que parecen regir nuestros destinos.

Filosofía ante la crisisEn las diferentes actividades que organiza Nueva Acrópolis en torno a la Filosofía, que es el principal campo de nuestra propuesta y el núcleo central de nuestra acción, solemos afirmar que muchas soluciones para los problemas que vivimos a diario se encuentran en las palabras de los grandes filósofos. No se trata de recetas ni de medidas coyunturales, sino que calan más hondo, y se adentran en el mundo de los valores y contra valores, entre los que nos desenvolvemos los seres humanos.

Un mundo de ruidos En el mundo de la comunicación, llamamos ruidos a las interferencias o deformaciones que desvirtúan el sentido de los mensajes e impiden que lleguen a los receptores, según las intenciones de los emisores. Por extensión, ruido es todo aquello que nos impide oír o escuchar aquello que nos interesa, es lo que nos distrae y nos desconcentra, sin llegar a captar nuestra atención..

Circula por Internet un cuento que se parece a otro de García Márquez sobre la fuerza de las sensaciones que se convierten en impresiones colectivas y llegan a modificar los acontecimientos.

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