Héroes cotidianos (catástrofe del Prestige)Costa gallega, un aciago día del mes de Noviembre de 2002, un barco cargado de negro fuel, negro como la bandera pirata que hubiera ondeado en su mástil si lo tuviera, sembró de muerte, destrucción y peor aún, de desconcierto, de un “no pasa nada” ese bello “Final de la Tierra” de la vieja Europa. Y así volvió, como en la Edad Media, el abismo negro plagado de monstruos. Olas negras, mareas negras y un gran monstruo que duerme en su interior roto en dos pero lleno de negras suciedades.

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