Concurso de CuentosLos gritos desgarradores seguían sonando en mi cabeza, y en mi retina, continuaban grabadas las caras de los ancianos que atónitos los escuchaban. Una desazón colectiva se apoderó de la multitud que sumisa esperaba..., en el último anillo del infierno.

Concurso de CuentosTíbet, en una pequeña aldea situada en la ladera de una montaña de la cordillera de los Himalayas, la montaña Khang-Tise, morada del dios Siva y su esposa Parvati.

Mística del héroe en "Star Wars"Hace unos veinticinco años que se estrenó la primera película de la serie y desde entonces hemos tenido tiempo para verlas, disfrutarlas y ¿porque no? sacarles punta, hilar fino. Que sean otros los que hablen de efectos especiales, de si es imposible que en el espacio suenen los X-Wing (pues el sonido no puede propagarse en el vació) o de cual es la magia que hace que las túnicas de los Jedi, no se mojen cuando visitan la ciudad sumergida de los Gungan, y mucho menos entrar a discutir si Anakin tiene el nivel más alto de "miriclodianos" de toda la galaxia.

Jorge Luis Borges

Juan Ramón JiménezMi cuerpo se me pierde, vivo, en mi alma, igual
que el rayo del sol último
en el rayo primero de luna.

Antonio MachadoLeyendo un claro día
mis bien amados versos,
he visto en el profundo
espejo de mis sueños
que una verdad divina
temblando está de miedo,
y es una flor que quiere
echar su aroma al viento.
El alma del poeta
se orienta hacia el misterio.
Sólo el poeta puede
mirar lo que está lejos
dentro del alma, en turbio
y mago sol envuelto.

Oh! Alma, que aspiras con la mente angélica
el aroma favorito de Dios.
Tú, que nutres de luz al resplandor,
y acudes paciente a la rebelde materia,
esa hija huérfana de tu aliento
que reniega de tu ardor inmortal,
y tú, nudo viviente, esperas
que ascienda contigo al Amor.
Tú, eterna mensajera,
que habitas en los mortales
siendo inmortal,
móvil en apariencia,
pero inmóvil tu auténtica esencia.
Anhelas, susurras, aguardas
romper la prisión pasajera.
Porque sabes que tu eres la reina
y tu trono no es terrenal.

Resuenan tus pasos
como en el tiempo la arena,
Caballero de Amor
de muerte y de entrega.
Espada del Mundo
que apaciguas sendas,
tu peso, mi calma,
tu metal, mi entrega.

Te amo en mi alma
que quiere ser guerra,
de sonora paz,
que anuncia tormenta.

Te busco en mi estancia
te rezo en mi almena,
te espero en mi muerte
en la árida estepa,
donde los sueños forjamos
donde el Ideal espera.

En algún lugar lejano,
en un tiempo cuya hora
sólo conoce el Destino,
se ha de mostrar la verdad
de quienes somos.

Por entonces,
no habrá nada que distraiga
la intensidad del abrazo,
ningún velo de ansiedad
ni una nube tan siquiera
estorbará
los instantes entrañables
en que mires a mis ojos
limpiamente.

Bajo el signo de la Luz
caminaremos unidos
y a la par recordaremos
la experiencia,
roto por siempre el hechizo.

Fuiste Lobo y yo Halcón.
¡Cuántas veces
la arrogancia sosegada
de tu Lar
dio cobijo inteligente
al batir acompasado
de mis alas!

En tiempos de oscuridad
fuiste la hoguera encendida.
Como un tesoro tranquilo
que tropecé sin buscarlo.

Tú eras Lobo solitario.
Te atraía desde lejos
el perfume de la Dama,
su misterio, que de cierto
te envolvía.

Dime aún,
¿está escrita la mañana
en que caigan los disfraces?
Bajo el signo de la Luz,
te acercarás a besarme...

Lo profundo contra lo vano
El sentimiento contra la emoción
La paz contra la guerra
El orden contra el caos
El amor contra el amorío
La pluma contra la inercia
La reflexión contra la opinión
La vocación contra la supervivencia
Lo bello contra lo zafio
La generosidad contra el interés
La tranquilidad contra la prisa
Lo eterno contra lo fugaz...

Margarita Agulló

Poesía es lo que siento,
cuando algún presentimiento
me hace suspirar.
Poesía es admirar
las nubes que corren,
los copos de nieve
como avecillas locas,
deseando posarse cuanto antes.